Thursday, September 09, 2004

Cronología represiva en Italia.

Texto realizado a partir de las últimas olas represivas en el Estado Italiano. Un pequeño resumen de los ataques por parte del Estado italiano a anarquistas y ecologistas. Es también una llamada a la solidaridad urgente con l@s compañer@s.

El poder italiano hace ya unos años mantiene una clara política de persecución, dominio y secuestro de todo movimiento disidente en el estado: anaquistas, antifascistas, comunistas, revolucionari@s... son los movimientos hacia los que se vuelca el poder represivo del Estado Italiano. La historia reciente italiana ha visto numerosos montajes destinados a desmembrar y hacer desaparecer a aquellas que quebrantan la comodidad de l@s bienpensantes:

- Montaje de la Plaza Fontana: 12 de diciembre de 1969, unas bombas, que después de 25 años han admitido que fueron puestas por los servicios secretos italianos, y que causaron 17 muertos y 88 heridos, son atribuidas a las anarquistas. Giuseppe Pinelli, detenido por su supuesta implicación, muere al ser arrojado de una ventana en comisaría. Pietro Valpreda pasó más de 8 años en prisión.

- En 1980 se acusa a decenas de anarquistas de atracos, banda armada e insurrección. El caso no supera ni las fases preliminares por su inconsistencia

- Entre 1984 y 1988, ante el auge de los sabotajes a los postes de alta tensión en Italia se intenta implicar varias veces a las anarquistas

- En 1989 se construye una “asociación subversiva” después de detener a varios anarquistas en un atraco, proceso que termina sin condenas

- En 1991 se inventan un grupo “Anarchismo e provocazione”, burda asociación de nombres a partir de la revista “Anarchismo” y el periódico “Provocazione”, grupo acusado del secuestro a Mirella Silocchi. Tampoco consiguen llevar adelante este montaje

El penúltimo montaje, que supera en crudeza y en fantasía a casi todo lo visto anteriormente, es el “Caso Marini” .En 1996 empieza una vasta operación represiva en toda Italia y en las islas. Los R.O.S. (Grupo Especial de Operaciones de los Carabineri) por orden del procurador sustituto de la República, Antonio Marini, registran las casas de algunas decenas de anarquistas notificándoles “avvisi de garanzia”, documento en que les notifica las investigaciones contra ellos relativas a hechos de particular gravedad (asociación subversiva, banda armada, atentados a infraestructuras públicas, participación en atracos, tenencia de armas y explosivos y para alguno de ellos, también, participación en homicidio)

El montaje a gran escala ha terminado en abril de 2004, después de 8 años de detenciones, creación de pruebas, falsos testimonios, recursos, represión...con las siguientes condenas:

- Orlando Campo: 10 años de cárcel

- Rose Ann Scrocco: 30 + 15 años de cárcel

- Angela Maria LoVecchio: 15 años de cárcel

- Francesco Porcu: Cadena perpetua más 18 meses de aislamiento diurno

- Gregorian Garagin: 30 + 9 años de cárcel

- Alfredo Maria Bonanno: 6 años de cárcel y 2000 euros

De l@s 54 imputad@s a lo largo del proceso, 44 fueron absuelt@s. Además los cargos de banda armada fueron desestimados. Respecto a los cargos de asociacionismo delictivo se aceptaron para algun@s inculpad@s. En el caso concreto de Bonanno, el cargo referente a "crímenes asociativos" fue desestimado.

La creación de una sección especializada en la lucha contra el anarquismo por parte de la Europol y otros órganos de policía europeos impone la necesidad de que el estado se dote de los “medios necesarios” para combatir la inminente ofensiva que “se les viene encima”, respaldada de forma dialéctica (la guerra contra el terrorismo) y social por los medios de comunicación, allanando el camino, mediante la creación de un estado de emergencia, para justificar acciones represivas contra el enemigo. Una vez que en el caso Marini se ha desmontado su acusación de la existencia de una “banda armada con finalidades subversivas”, sin poder demostrar los cargos de banda armada y asociación subversiva, el Estado italiano necesita de la existencia de una organización terrorista para justificar nuevas medidas represivas.

Así asistimos a nuevas medidas legislativas que favorecen la represión, castigo y eliminación de quien lucha por evidenciar las miserias del capitalismo.

Actualmente parece que nos encontramos ante lo que algunos periodistas, abonando el terreno para pasadas y futuras represiones y montajes, ya han venido a llamar “Caso Marini bis”. Pero las anarquistas tienen muy claro que no es cuestión de “montajes puntuales”: la represión, así como el accionar implacable e inmediato contra los símbolos y pilares del capital, es continua.

En 2003 se producen 50 registros por toda Italia, afectando principalmente al área libertaria, y también a algún marxista y comunista. La operación “Black-Out” (apagón) es conducida por los fiscales genoveses Canepa y Canciani, resultando en 12 “avisos de garantía” por “asociación subversiva” (artículo 270 bis), por los actos de acción directa y de solidaridad con el preso ecologista Marco Camenish (explosivos en torres de alta tensión, repetidores de telefonía móvil, incineradoras de basura, teleféricos en estaciones de esquí...)

Sólo en 2004 se han sucedido diferentes ataques represivos:

3 Febrero: Arresto de Luca Farris, acusado de “subvertir el orden democrático” y “terrorismo” y pertenencia al grupo ASAI (Anónima Sarda Anarco Insurreccionalista). El arresto se produce simultáneamente a la visita del jefe del Estado italiano Ciampi.

Más tarde, el 17 de junio de 2004, una acción policial en principio destinada a la represión del C.O.R. (Células de Ofensiva Revolucionaria-de matriz marxista-leninista) acaba con la detención de cinco personas del entorno del grupo anarco-ecologista “Il Silvestre”. Su delito: habérseles encontrado un documento del C.O.R., en forma de carta reivindicativa. La misma carta había sido enviada a las redacciones de otros periódicos sin que a éstos se les acuse de nada. Una persona fue inmediatamente liberada, otros tres detenidos están actualmente bajo arresto domiciliario (una de las cuales actualmente se encuentra fugada), y dos (William y Alesio), recluidos en la prisión de Regina Coeli, el último en asilamiento.

El 21 de julio, seis registros más en Trento. A las personas registradas se les acusa de haber participado en unos altercados en diciembre de 2002 contra unos fascistas. Como vemos, cada vez son más dispares los ataques represivos, tanto más cuanto mayor es su necesidad de destrozar la disidencia.

El 27 de julio de 2004, el ministro del interior Giuseppe Pisanu alertaba sobre la peligrosidad de los anarco-insurreccionalistas. Al mismo tiempo, por toda Italia se desata una ola represiva a gran escala: más de 100 registros en toda Italia, unos 40 “avisos de garantía” (documento en que se avisa a quien lo recibe de que se está llevando a cabo una investigación o proceso contra ella), y 4 detenciones: Marco Ferruzzi, acusado del envío de un paquete bomba contra un cuartel de los Carabineri; David Santini y Simone del Moro, acusados de la colocación de un explosivo en el tribunal de Viterbo. La policía política (DIGOS) esgrime como prueba unas grabaciones ambientales que demostrarían su participación. Por último, Sergio Maria Stefani, sobre el que ya pesaba un arresto domiciliario por posesión de pólvora y por la distribución de una publicación “A cada uno lo suyo, 1000 modos de sabotear este mundo”

A 24 de agosto, uno de ellos, David Santini fue trasladado al hospital de Torino debido a la huelga de hambre que empezó con otros dos compañeros desde su ingreso a prisión. El único que continua con la huelga de hambre es Sergio. (A día 6-09-04: debido a su estado de salud abandono la huelga el pasado 3-09-04)

A este proceso se le ha dado el nombre de “Operación Cervantes”, en relación al artefacto colocado el 17 de junio de 2003 en el Instituto Cervantes de Roma en solidaridad con los presos en régimen de aislamiento.

A los cuatro detenidos, además de a 34 personas más, se les han aplicado los artículos 270 y 270 bis del código penal, cuya traducción es la de “asociación subversiva con finalidades terroristas”, artículos que procuradores, fiscales y demás carroña gustan de aplicar contra toda aquella persona que lucha la podredumbre cotidiana que implica el actual estado de las cosas.

La referencia a estos artículos penales se concreta en:

-“...junto con otros han apoyado, constituido, organizado y participado en una organización dirigida a derrocar violentamente las instituciones económicas y sociales del Estado; a subvertir violentamente el “orden democrático” mediante el sabotaje, ataques a personas, “cosas y otros”.

-“Estructurados de forma diversa y compartimentada, siguiendo el esquema subversivo de doble nivel: a)un nivel abierto y aparentemente legal y b)el otro, oculto e ilegal [...] pretenden la creación de grupos de afinidad operando a nivel local, definidas por relaciones de intimidad, conocimiento y confianza mutua, basados en donaciones económicas de aquellas que apoyan sus acciones. Conectados entre ellos mediante mecanismos de comunicación informal, unidos en el proyecto común de “pequeñas acciones directas” contra las instituciones estatales y de la UE”

-“Operando con varios acrónimos bajo la firma de Federación Anarquista Informal”

Además:

-solidaridad revolucionaria para con compañeros arrestados o fugitivos

-adhesión a campañas revolucionarias llevadas a cabo de manera independiente por su grupo o grupo análogo

-adhesión mutua a acciones de lucha

El 7 de agosto, en una concentración de solidaridad en Roma donde se repartían panfletos, la policía detuvo a 5 personas a las que soltó al día siguiente, en un intento de frenar cualquier tipo de solidaridad con las detenidas. El juicio por esta causa se realizará el 19 de octubre.

Más allá de querer ofrecer un extenso dossier de información (que por otra parte se puede encontrar en varios sitios de internet y en diferentes libretos y publicaciones) queremos enfatizar la absoluta falta de interés y solidaridad a la que estamos asistiendo. El discurso polarizado en inocencias y culpabilidades está recogiendo sus frutos en todas partes. La solidaridad (y sobretodo, la falta de ella) está aceptando los valores y discursos que provienen de altas instancias... y mientras tanto compañeros italianos se ven encarcelados, investigados, registrados, escuchados. Es realmente vergonzoso ver como los movimientos antagonistas está totalmente impasibles ante las inmensas oleadas represivas, tanto en este nuestro país como en Italia.

Más allá de los diferentes caminos de lucha, toda esta gente debe ser liberada y apoyada. Existen muchas maneras de solidarizarse y continuar la guerra social en la que estamos inmersos, que cada una escoja la suya. Apelamos a extender la lucha a todos los niveles, por los compañeros encarcelados, por nosotros y nuestro futuro.

DIRECCIONES ENCARCELADOS “CASO MARINI”

Gregorian Garagin – Via G. Leopardi,2 – 61034 Fossombrobe (PU)

Francesco Porcu – Via Provincizle San Biaggio- 81030 Carinola (CE)

Angela Maria LoVecchio – desea que su dirección no sea difundida ya que prefiere mantener contacto exclusivamente con gente que conoce.

Alfredo Maria Bonanno – Via Papiniano, 1- 34133 Trieste

DIRECCIONES ENCARCELADOS “CERVANTES”

David Santini – CC Le Vallette – via Pianezza 300- 10151 Torino

Simone del Moro y Sergio Maria Stefani- CC Regina Coeli- Via della Lungara, 29- 00165 Roma

Marco Ferruzzi – CC Poggioreale – via Nuova Poggioreale, 170 – 80143 Napoli

IL SILVESTRE

Alessio Perondi – CC Don Bosco – Via Don Bosco, 43 – 56100 Pisa

William Frediani- Carcere Don Bosco-Via Don Bosco 43- 56100 Pisa

Sacado del website de Palabras de Guerra

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